¿Cómo se usan las Oiler Cards: tablas de multiplicar?

La expansión Amarilla de las OILER CARDS está formada por 100 cartas que exploran las tablas de multiplicar. Cada carta representa una multiplicación concreta de la tabla pitagórica y muestra el número como el producto de dos factores. La baraja está pensada para apoyar el aprendizaje de las tablas de multiplicar y favorecer la comprensión de la multiplicación, ofreciendo una referencia visual inmediata para la descomposición multiplicativa de los números.

GUERRA

2-4 jugadores

La baraja se reparte entre los jugadores en montones con el mismo número de cartas. Cada jugador tiene su montón boca abajo sin mirar las cartas. En cada turno, los jugadores destapan la primera carta de su montón y calculan el resultado de la multiplicación representada. Quien tiene la carta con el producto más alto gana el turno: se lleva las cartas de los demás jugadores y las pone debajo de su montón junto con la suya.
En caso de empate, es decir, si los resultados de las multiplicaciones son iguales (por ejemplo, si se enfrentan un 3x4 y un 4x3, o un 3x4 y un 2x6), los jugadores implicados gritan «¡Guerra!», ponen cuatro cartas boca abajo sobre la mesa y muestran la quinta. Quien tiene el producto más alto entre estas quintas cartas gana el turno y se lleva todas las cartas de la mesa, y las pone debajo de su montón. Quien se queda sin cartas pierde: gana la partida el último jugador que queda.
El juego se puede proponer con distintos niveles de dificultad, seleccionando al principio solo las tablas más sencillas o las que ya se han trabajado en clase, y aumentando poco a poco el número de cartas.

MEMORY

1-4 jugadores

Se preparan las cartas eligiendo de la baraja un cierto número de parejas basadas en la propiedad conmutativa, como 3x4 y 4x3. Se aconseja empezar con un total de 20 cartas (10 parejas). Las cartas se mezclan y se colocan boca abajo sobre la mesa de forma ordenada.
Por turnos, cada jugador da la vuelta a dos cartas de manera que todos puedan verlas. Si las dos cartas forman una pareja conmutativa (tienen los mismos factores, pero en orden inverso), el jugador las recoge, las pone en su montón y tiene derecho a jugar otro turno. Si las cartas no forman pareja, el jugador las enseña a los adversarios y las vuelve a poner boca abajo en su posición original, y el turno pasa al jugador siguiente. Cuando se acaban las cartas de la mesa, gana el jugador que ha recogido más parejas.