En la isla de Smullyan viven caballeros, que siempre dicen la verdad, y bribones, que siempre mienten. Caballeros y bribones no se distinguen por su aspecto.
En cada problema hay que averiguar, cuando sea posible, quién de los que hablan es un caballero y quién es un bribón.
¿Puede un habitante de la isla decir «Soy un bribón»?
No, porque un caballero dice que es un caballero; pero también un bribón, si le preguntan qué es, responderá mintiendo que es un caballero.